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DOS
POEMAS
by Juan Gelman
Three
years ago, a legendary vinyl has been re-masterized on CD.
The Trio Cedròn Praino Stroscio had originally recorded it in
the lush swingin' Buenos Aires of the 1964.
Madrugada (that's the title) represented the new
Argentine song's cornerstone, made of Tango, poetry, sentiment
and social struggle. The Juan Gelman's lyrics and the Juan
Cedròn's music were introduced by Francisco "Paco"
Urondo. |
Digan
lo que digan, el tango està entre nosotros. Asì sea utilizando como
nueva forma retòrica, meramente ornamental. Asì haya perdido el grado
de popularidad que tuvo. Asì pueda ponerse de moda –como le pasò al
folklore, en cìrculos alambicados-. Asì su destino sea incierto.
Digan lo que digan, nos
conocen por el tango, nos recuerdan por el tango, somos tangueros, para
bien o para mal.
Digan lo que digan, nos guste o
nos reviente, mejor serà que no nos hagamos tantas ilusiones con
respecto a nosotros mismos. No
nos pasemos. Menos vergüenza
por el tango o por lo que fuera, o menos regodeo, segùn el caso. En una
palabra, màs realidad y no tanta imaginaciòn al cuete. Saber lo que
somos o lo que no somos. No
lo que se nos ocurriò que podrìamos ser.
Digan lo que digan, la
poesìa sigue siendo para nosotros –la gente- la forma màs completa :
es la palabra con todo su àmbito, en toda su velocidad. La ùnica
restricciòn, es equivocarse. El que se equivoca, pierde. dios, no lo
ayuda. Se quedò sin poesìa. Por
eso que no hay poesìa regular, pasable. Los
“buenos muchachos” no sirven para eso, no alcanza.
Digan lo que digan, la poesìa de Gelman ha venido creciendo junto a la
lucidez, que tambièn ha venido creciendo en nuestro paìs. Ha vivido
las peripecias de sus compatriotas. No se ha hecho cargo, ha sido como
ellos. No ha caìdo en el populismo, no ha idealizado a nadie. Ha visto,
por eso nos hace trascender; ha pisado firme. El populismo le sirviò a
Discepolo hace 30 años, pero ahora, en el 64, no corre.
Digan lo que digan, y sabiendo que no tengo la màs remota autoridad en
la materia, los tangos de Cedròn me parecen muy buenos. Ademàs canta
como un campeòn. Magaldi, Gardel, Fiorentino, no le hacen fàcil la
tarea: a lo mejor ellos son mejores; ellos tienen demasiado prestigio
–en el buen sentido de la palabra-; tienen demasiado que ver con
nuestra cultura. Pero Cedròn es todos ellos a la vez, ha juntado esas
voces; esto es importante, porque asì su voz es el resultado, viene de
lejos, de antes y nos pasa de largo, pero en seguida vuelve y acompaña
y ayuda.
Digan lo que digan algo parecido pasa con Gelman, que es un poco Raùl
Gonzalez-Tuñon y un poco Oliverio Girondo: tambièn junta, es un
resultado que sigue viaje y està presente. Humor y emociòn, cosa
dificil de reunir en nuestra poesìa. Ideas y ternura. Temperatura y
claridad. Material
concreto, real, perceptible, con todas sus implicaciones, para una poesìa
que expresa una nueva mentalidad de los hombres de este lugar de América.
Digan lo que digan, yo
pregunto: qué harìamos sin este disco, sin sus defectos –que sin
duda los debe tener-, como harìamos para seguir cantando nosotros, los
argentinos, si no queremos cometer errores, si no queremos ver.
Francisco
Urondo
Giornalismo
a
la
mañana a las diez los empleados de justicia
se pusieron a gritar contra la injusticia de sus magros salarios
a las once fueron descubiertas ciertas maniobras delictivas
a las doce el partido demòcrata burgués reiterò ser demòcrata y
burgués
hubo
un concurso en la municipalidad
subiò la carestìa de la vida
se almorzò en general o en camiseta cara a cara al buen vino
la ley orgànica de la policìa no sufriò grandes variantes
a la una a las dos de la tarde bajo la gloria del gran dìa
otras ciudades del paìs rememoraron a sus fundadores sus bandidos
las
comunas locales promovieron contrarias decisiones
el sur siguiò en el sur
el
presidente a las cuatro recibiò a su décimo magnate petrolero
a
las cinco me harté
pero a las seis te vì
después de tantos años te vì a las seis y me turbé como un niño
el
pasado subìa como tus dulces pechos
y eran las seis de la dulzura como un violento olvido
ahora hay pecas en tu cuello y tu voz era actual
de
modo que a las siete ya no eras noticia
empezaba el crepùsculo
salìa la gente del trabajo
subìa
la carestìa de la vida
se descubrìan nuevas maniobras delictivas
a lo largo y lo ancho
del paìs
Mi
buenos Aires Querido
a Julio
Gerchunoff
Sentado
al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
para la ciudad donde nacì.
Hay
que atraparlos.
Tambièn aquì
Nacieron hijos dulces mios
Que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni
a irse
Ni a quedarse.
A resistir.
Aunque es seguro
Que habrà màs penas y olvido.
©
Ediciones La rosa blindada, Buenos Aires 1962
COVER
VERSIONE
ITALIANA
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